Logo CCOO

8

jun 2026

驴Realmente molestamos tanto?

8 de Junio de 2026. Oscar Ike

Hace unos días  ha sido un recordatorio de que ser una persona LGTBIQ+ en cualquier punto de este mundo es tener una constante alerta. Muchas personas, fuera del colectivo, afirman que no hay homofobia, que es seguro salir por la calle, salir de fiesta o simplemente vivir tranquilo. Pero luego abres Twitter y compruebas cada tres tweets, que han pegado a un chico a grito de maricón o que una persona trans ha sido agredida. Esto te deja claro que el mundo sigue enfermo de homofobia, y no solo de homofobia o transfobia, de odio a todo lo que se salga de la heteronormatividad.


La avalancha de agresiones a personas del colectivo en los primeros meses de 2026 ha aumentado respectivamente con 2025. Salir de fiesta da miedo. Da miedo que justo esa noche tengas la gran suerte de cruzarte con algún nazi que haya decidido que esa noche quería pegar a alguien. Muchas veces las víctimas de agresiones no son ni personas del colectivo, simplemente se basan en estereotipos “basicorros” que tienen de las personas del colectivo.

Cada día hay más lugares seguros para las personas del colectivo, pero yo me pregunto ¿por qué parece que tenemos que crear estos lugares para poder ser nosotrxs? Tener que pensarme dos veces si ir a cierta discoteca, porque no sé si me van a dejar entrar por como vaya vestido, por mi forma de expresarme o de hablar, es como volver a la época de la dictadura, de un franquismo que nos declaraba delincuentes por nuestra condición sexual.

Crecer con lenguaje homófobo y machista está a la orden del día. Es algo tan normalizado que va a costar siglos poder erradicarlo, ya que es casi imposible, porque lo hemos normalizado como frases cotidianas.

Entonces, ¿realmente molestamos? Esa es mi gran pregunta: ¿incomodan unas personas que no intervienen en tu día a día? A mí no, cuando se trata de personas heterosexuales, ni cuando voy por un parque y veo a una pareja de heterosexuales besándose, o por una calle cogidos de la mano. Ni me giro como si fuera algo raro, ni pongo caras de asombro al ver a dos personas de diferentes géneros dándose la mano. ¿Deberían molestarme a mí también esos actos? Lo mismo debería ser heterófobo.